Shohei Ohtani extiende su racha a 49 juegos embasándose
Shohei Ohtani no conoce los límites. El astro japonés inició la serie de los Dodgers de Los Ángeles contra los Rockies de Colorado con la agresividad que lo caracteriza: conectó un doblete por la línea del jardín derecho en su primer turno al bate. Con este impacto, el fenómeno asiático extendió su impresionante seguidilla a 49 juegos consecutivos embasándose.
Esta marca, que comenzó el 24 de agosto de la temporada pasada, coloca a Ohtani en una posición privilegiada dentro de la organización angelina. Actualmente ocupa el tercer lugar histórico de la franquicia y se encuentra a solo un encuentro de igualar a "Wee" Willie Keeler, quien sostiene el segundo puesto de todos los tiempos.
A la caza de Duke Snider
El ritmo de Ohtani invita a soñar con un nuevo récord absoluto. Si mantiene su capacidad para llegar a las almohadillas durante este fin de semana en Denver y la próxima serie en el Dodger Stadium frente a los Cachorros de Chicago, el japonés podría superar los 58 juegos de la leyenda y miembro del Salón de la Fama, Duke Snider (1954).
Ohtani ya superó la marca de Ichiro Suzuki (44 juegos) como el jugador nacido en Japón con la racha más larga embasándose en la historia de las Grandes Ligas.
Números que desafían la lógica
La campaña de Ohtani es un desfile constante de estadísticas asombrosas. Tras convertirse en el primer jugador del club 50/50 (finalizó 2024 con 54 jonrones y 59 bases robadas), ahora suma hitos que lo comparan con las figuras más icónicas del béisbol:
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Legado de dos vías: Según OptaSTATS, Shohei Ohtani y Babe Ruth son los únicos peloteros desde 1913 que han logrado, en algún punto de sus carreras, una racha de más de 30 juegos embasándose y otra de más de 30 entradas lanzadas sin permitir anotaciones.
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Dominio en la lomita: Recientemente, su cadena de 32.2 innings sin recibir carreras limpias llegó a su fin, confirmando que su impacto como lanzador es tan dominante como su bateo.
Con cuatro premios MVP en su vitrina, Ohtani sigue transformando cada turno al bate en una cita con la historia. El Coors Field es ahora el escenario donde el japonés busca escribir su nombre, una vez más, en lo más alto de los registros de los Dodgers.
