
Brasil remonta a Japón de infarto y avanza a octavos
La selección de Brasil rescató una clasificación agónica en Houston. El conjunto dirigido por Carlo Ancelotti rozó la eliminación frente a un combativo Japón, pero la jerarquía individual apareció en el tiempo de descuento para firmar un vibrante triunfo por 2-1. Con este resultado, la 'Canarinha' asegura su presencia en los octavos de final del Mundial tras un desenlace de auténtico infarto.
El NRG Stadium albergó un choque de alta tensión donde los asiáticos, que llegaban invictos en el torneo, castigaron primero. A la media hora de juego, un error defensivo de Danilo en la salida permitió a Kaishu Sano interceptar el balón, enfilar hacia el área y batir a Alisson con un remate raso y preciso. El 0-1 desató los nervios en el cuadro sudamericano, que acusó el golpe y mostró una versión gris durante la primera mitad, todo bajo la atenta mirada de Ronaldinho desde el palco.
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La pizarra de Ancelotti y el factor Martinelli
La reacción brasileña llegó desde el banquillo en el complemento. Ancelotti movió sus piezas con el ingreso de Endrick por Paquetá, inyectando la agresividad y el juego directo que escasearon en el arranque. La recompensa llegó al minuto 55, cuando Casemiro conectó un potente cabezazo en el segundo poste tras una asistencia de Gabriel para establecer el empate 1-1.
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A pesar del empuje y de un balón al poste de Vinicius Junior, los fantasmas reaparecieron con la alarmante salida por lesión de Casemiro en el tramo final. Cuando la prórroga parecía inevitable en Texas, la luz apareció en el minuto 96. Bruno Guimaraes filtró un pase quirúrgico para Gabriel Martinelli —quien ingresó en el segundo tiempo en lugar de un Neymar Junior que se quedó en el banquillo—, y el extremo del Arsenal definió con un disparo que se coló dramáticamente en la portería tras desvilarse en el guardameta Suzuki.
Brasil avanza con más orgullo que fútbol y espera en los octavos de final al vencedor del cruce entre Noruega y Costa de Marfil, con la tarea urgente de ajustar líneas tras sufrir al límite ante la disciplina nipona.





