
Gobierno fija nuevas reglas para regular el béisbol dominicano
El Estado dominicano dio un paso decisivo para transformar la estructura del deporte nacional. A través del Decreto 601-26, el Poder Ejecutivo aprobó el Reglamento para la Supervisión del Béisbol Profesional y Recreativo, una normativa que ordena la disciplina, ampara los derechos de los atletas y fiscaliza el funcionamiento de academias, ligas, agentes, entrenadores y cazatalentos en todo el territorio nacional.
La Dirección del Comisionado Nacional de Béisbol, órgano adscrito al Ministerio de Deportes y Recreación, asume la responsabilidad de aplicar estas disposiciones. Para lograr una gestión efectiva, el organismo dividió sus funciones en dos áreas principales: la Dirección Técnica, encargada de la infraestructura, entrenamientos, seguridad y controles antidopaje; y la Dirección de Regulación del Béisbol, orientada al registro y control administrativo de cada participante.
Como eje operativo del decreto, las autoridades crearon el Registro Nacional del Sistema de Béisbol. Este mecanismo exige la inscripción, verificación y seguimiento obligatorio de todos los componentes del ecosistema deportivo, desde peloteros y árbitros hasta agencias y evaluadores de talento.
Protección prioritaria para los prospectos
La normativa otorga especial atención a la protección de los menores de edad. A partir de ahora, las academias deben asegurar condiciones óptimas de habitabilidad, nutrición, higiene y trato digno cuando ofrezcan hospedaje, transporte o alimentación. Asimismo, el reglamento exige la autorización de los padres o tutores y prohíbe de forma tajante el sobreentrenamiento, la deserción escolar, el acoso y los reclutamientos basados en promesas engañosas.
Fiscalización en el terreno profesional y aficionado
En la esfera profesional, la ley exige el depósito formal de contratos, garantiza transparencia procesal y refuerza las políticas contra el dopaje y la manipulación de competencias. Por su parte, el béisbol recreativo deberá implementar pólizas de responsabilidad civil para sus equipos, certificar a sus técnicos y garantizar instalaciones seguras, trabajando en alianza con la Federación Dominicana de Béisbol.


