
Warriors aplastan a Denver con exhibición de Yaxel Lendeborg
Los Warriors de Golden State finalmente despegaron en la temporada de la NBA. Este lunes por la noche, el quinteto de la Bahía se impuso con autoridad por 134-114 ante los Nuggets de Denver, rompiendo la mala racha y consiguiendo su primer triunfo del campeonato para evitar un amargo arranque de 0-4 que no vivían desde la campaña 2007-08.
El gran artífice de esta victoria categórica fue el novato Yaxel Lendeborg, quien se adueñó de la duela con una actuación memorable de 31 puntos y 12 rebotes. El jugador procedente de Michigan impuso condiciones desde la línea de tiros libres (12 de 13) y lideró una ofensiva imparable que dejó sin respuestas al conjunto visitante.
Una exhibición ofensiva letal
Los Warriors demostraron su jerarquía colectiva al registrar un impresionante 54,1% de efectividad en tiros de campo, destacando especialmente con 22 triples convertidos en 44 intentos. Además, dominaron por completo el juego bajo los tableros, superando a Denver en la batalla por los rebotes con una contundente ventaja de 50 a 36.
A la fiesta ofensiva se sumó el regreso estelar de Stephen Curry, quien silenció cualquier duda al despacharse con 24 unidades. Curry firmó una segunda mitad fantástica con 21 puntos y un perfecto 8 de 8 en tiros de campo, siendo el motor principal para que los locales se escaparan definitivamente en el marcador en el tramo final. El estelar base estuvo bien acompañado por Brandin Podziemski, quien aportó 18 puntos y un sobresaliente diferencial de +33 en la cancha, junto al liderazgo habitual de Draymond Green.
Frustración y problemas en Denver
Por el lado de los Nuggets, el panorama fue radicalmente opuesto. A pesar de los esfuerzos de Nikola Jokic, quien firmó una completa línea estadística de 19 tantos, 7 rebotes y 11 asistencias, el equipo defensivamente colapsó al permitir 74 puntos tras el descanso. El desgaste y la desesperación pasaron factura: Jokic abandonó el partido a falta de 3:33 con su equipo abajo por 21, mientras que la frustración se adueñó de Aaron Gordon, quien terminó expulsado en el cuarto periodo tras acumular dos faltas técnicas.
La noche amarga para Denver —que también sintió las ausencias por lesión de piezas clave como Alpha Diallo, Cameron Johnson, Spencer Jones y Julian Strawther, además de los 21 puntos aportados por DeMar DeRozan— quedó reflejada en las gradas, donde algunos aficionados optaron por abandonar el recinto antes del pitazo final.
Con este triunfo convincente, los Warriors recuperan la memoria ganadora y reafirman sus aspiraciones en el arranque del torneo, mandando un mensaje claro a toda la liga.





