Andrea Gaudenzi defiende el calendario de la ATP
La Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) ha estado en el centro de las críticas durante esta temporada. Los jugadores cuestionan tanto la duración de los torneos como las compensaciones económicas, generando un debate abierto sobre el futuro del circuito.
Ante este panorama, el presidente de la ATP, Andrea Gaudenzi, ofreció una entrevista a SuperTennis, en la que abordó sin rodeos los principales reclamos de los tenistas: el calendario, la fatiga y la gestión de la temporada.
Un calendario “largo y complejo”
Gaudenzi reconoció que el tenis profesional exige un esfuerzo constante, pero subrayó que no es sencillo crear un calendario que satisfaga a todos.
“Un jugador puede caer eliminado en primera ronda y otro disputar una final. Encontrar un equilibrio para ambos extremos nunca es fácil”, explicó.
El directivo recordó que la ATP no controla por completo el calendario, ya que debe ajustarse a torneos de gran peso como los Grand Slams y la Copa Davis. En este sentido, defendió el proyecto OneVision, que busca una gobernanza unificada entre todas las partes implicadas para tomar decisiones conjuntas.
“Los jugadores eligen dónde competir”
Uno de los puntos más firmes de Gaudenzi fue aclarar que los tenistas tienen libertad para decidir en qué torneos participan.
“El tenis profesional ofrece algo único: los jugadores diseñan su propio calendario. Esa libertad conlleva responsabilidad, saber cuándo competir y cuándo descansar”, apuntó.
El presidente también reveló que su próximo objetivo es ampliar la pretemporada. A su juicio, un descanso más prolongado favorecería tanto a los jugadores como al espectáculo.
“Un periodo de recuperación adecuado mejora la calidad de la competencia y beneficia a todos, pero no podemos hacerlo solos. Requiere coordinación con los torneos”, señaló.
Gaudenzi destacó que la ampliación a torneos de 12 días, como el Masters de Cincinnati, ha permitido grandes inversiones. El evento estadounidense avanza en un plan de remodelación de 260 millones de dólares que transformará su infraestructura.
“Estas mejoras no son solo estéticas. Los beneficios van directamente a los jugadores gracias al modelo de reparto de ingresos. Es la clase de inversión que el tenis necesita”, aseguró.
