Puerto Rico remonta con furia y silencia a Panamá
El diamante del Estadio Panamericano de los Charros fue testigo de una batalla de estrategias y batazos donde la novena de Puerto Rico demostró su capacidad de reacción. Tras verse abajo en el marcador durante gran parte del encuentro, los boricuas encendieron los maderos en la sexta entrada para darle la vuelta al juego y terminar venciendo a Panamá con un contundente 8-3.
Un inicio dominante para Panamá
Desde el primer episodio, Panamá dejó claro que no regalaría nada. Jose Ramos sacudió un triple tempranero y fue remolcado de inmediato por un sencillo de Johan Camargo, poniendo la pizarra 1-0. Mientras el pitcheo panameño mantenía a raya a los bates isleños, la ventaja se amplió en la baja del quinto capítulo. Austin Dennis, tras estafarse la segunda base, llegó al plato gracias a un elevado de sacrificio de Camargo, colocando un 2-0 que parecía sólido.
La sexta entrada: El despertar boricua
El panorama cambió radicalmente en la alta del sexto inning. Puerto Rico descifró los envíos de los lanzadores panameños y armó un rally de cuatro carreras que transformó el juego:
- Nelson Velázquez impulsó la primera con un sencillo al jardín central.
- Isan Díaz empató el encuentro 2-2 con otro imparable oportuno.
- Christian Vázquez se vistió de héroe al conectar un elevado que picó de hit, permitiendo que Velázquez y Díaz cruzaran el plato para poner el 4-2.
Puerto Rico castiga en el tramo final
Aunque Panamá intentó responder en la séptima con una carrera de Jose Ramos tras un descuido del relevo boricua, Puerto Rico no permitió que el juego se apretara.
En la octava, un error en el tiro del segunda base panameño, Joshwan Wright, facilitó que Ruben Castro impulsara dos carreras más. Finalmente, en el noveno episodio, Yohandy Morales conectó un triple espectacular y fue enviado al hogar por Isan Díaz para sellar la pizarra definitiva de 8-3.
El relevo puertorriqueño, encabezado por nombres como Roel Ramírez y Andrew Marrero, se encargó de cerrar la puerta. Marrero sentenció el partido en la novena entrada ponchando a los últimos tres bateadores para asegurar una victoria vital basada en la paciencia y el bateo oportuno.
