Charros de Jalisco conquista una Serie del Caribe histórica
En una final de locura que necesitó entradas extras, los Charros de Jalisco derrotaron a los Tomateros de Culiacán. Benji Gil alza su primera corona caribeña justo antes de liderar a México en el Clásico Mundial de Béisbol.
El Estadio Panamericano de Guadalajara fue testigo de un guion digno de Hollywood. En la edición 68 de la Serie del Caribe, los Charros de Jalisco (México Rojo) se impusieron 12-11 a los Tomateros de Culiacán (México Verde) en un duelo que tuvo de todo: remontadas, cuadrangulares dramáticos y un desenlace inesperado gracias a errores del rival.
Para Benji Gil, este título representa un hito personal y profesional. Tras cinco intentos fallidos como mánager, "El Matador" finalmente consiguió el trofeo que le faltaba en su vitrina, y lo hizo venciendo al equipo que dirigió durante años y con el que saboreó la gloria en la Liga Mexicana del Pacífico (LMP).
Un inicio dominante y una reacción heroica
Desde el primer lanzamiento, la novena de Jalisco dejó claro que quería el trofeo en casa. Los Charros castigaron temprano al abridor Wilmer Ríos y al relevista Odrisamer Despaigne, fabricando un rally que los puso en ventaja 9-1 apenas en el cuarto episodio.
Sin embargo, los Tomateros de Culiacán, dirigidos por Lorenzo Bundy, demostraron por qué son un equipo de casta. En la quinta entrada, un ataque de seis carreras recortó la distancia a 9-7, silenciando por momentos a la afición local y convirtiendo el partido en un intercambio de golpes constante.
El drama de la novena y el factor "extra-inning"
Cuando los Charros saboreaban el campeonato a solo dos outs de la victoria en el noveno capítulo, apareció Víctor Mendoza. El primera base de los Tomateros conectó su segundo jonrón de la noche, un estacazo de dos carreras contra el cerrador Trevor Clifton que empató el juego 10-10 y obligó a las entradas extras.
En la décima, Culiacán tomó la delantera 11-10 gracias a un elevado de sacrificio de Alí Solís. Parecía que la remontada de los "guindas" se consumaba, pero el destino tenía preparado un final "salvaje".
El desenlace: Dos lanzamientos descontrolados deciden el título
En la parte baja de la décima, bajo la regla del corredor de cortesía, los Charros llenaron las bases. La tensión aumentó cuando el lanzador Lupe Chávez cometió un wild pitch que permitió el empate a 11. Tras otorgar una base por bolas a Mateo Gil (hijo del mánager Benji Gil), el drama llegó a su punto máximo.
Frente al bateador Bligh Madris, Chávez soltó otro lanzamiento descontrolado. Michael Wielanski, nombrado el Jugador Más Valioso (MVP) del torneo, aprovechó el error para cruzar el plato y anotar la carrera de la victoria, desatando la euforia en Zapopan.
Datos clave de una final inédita:
- Décima corona para México: El país suma ya 10 títulos en la historia de la Serie del Caribe.
- Primer título para Charros: Jalisco logra su primer campeonato caribeño tras un bicampeonato reciente en la LMP.
- La revancha de Gil: Benji Gil gana su primer título del Caribe en su sexto intento como estratega.
