Guía completa: Cómo funciona el sistema ABS en MLB
El béisbol de las Grandes Ligas se prepara para una transformación tecnológica sin precedentes. Tras años de ensayos en las ligas menores, el Sistema Automatizado de Bolas/Strikes (ABS) llega a la Gran Carpa bajo un formato de desafíos. En este modelo, el umpire humano mantiene el control de las decisiones iniciales, pero los equipos cuentan con el respaldo de la tecnología para corregir errores cruciales.
¿Cómo operan los "umpires robot" en el diamante?
A diferencia de lo que muchos creen, el sistema no elimina al árbitro principal. El funcionamiento es dinámico y directo: el estadio utiliza cámaras de alta tecnología que rastrean la trayectoria de cada lanzamiento. Cuando la pelota cruza el plato, el software determina si entró en la zona de strike.
La verdadera novedad reside en el sistema de retos. Cada equipo inicia el encuentro con dos oportunidades para apelar una decisión. Si el equipo acierta en su reclamo, conserva el desafío; si falla, lo pierde. Para garantizar la fluidez en entradas extra, las escuadras reciben un reto adicional por cada episodio adicional disputado.
El ritual del desafío: Dos segundos para decidir
Para solicitar una revisión, MLB ha establecido un protocolo estricto y veloz que evita retrasos innecesarios:
- Quiénes apelan: Solo el lanzador, el bateador o el receptor pueden pedir el reto.
- La señal: El jugador debe tocarse el casco o la gorra para indicar la apelación.
- Tiempo límite: La solicitud debe realizarse en un máximo de dos segundos tras el conteo.
- Transparencia: El gráfico de la trayectoria se proyecta de inmediato en la pantalla del estadio y en la transmisión de televisión.
Según los datos recopilados en los entrenamientos de primavera, este proceso promedia apenas 13.8 segundos, lo que asegura que el ritmo del juego no se vea afectado.
Hawk-Eye y la ciencia detrás de la zona de strike
La tecnología utilizada se basa en el sistema de cámaras Hawk-Eye, el cual mide la postura y la estatura de cada bateador de forma individual. Para garantizar la equidad, MLB mide a los jugadores sin zapatos durante las mañanas, evitando la variación de estatura que ocurre naturalmente al final del día.
A diferencia de la zona "ovalada" que suelen marcar los árbitros humanos, el ABS utiliza una zona rectangular exacta de 17 pulgadas de ancho. Actualmente, los umpires de Grandes Ligas tienen una efectividad del 94%, pero el ABS busca eliminar ese margen de error humano en momentos determinantes.
Estadísticas clave: ¿Quiénes ganan más retos?
Las pruebas realizadas en Triple-A y en el Juego de Estrellas 2025 arrojan datos reveladores sobre la efectividad de esta herramienta:
- Éxito defensivo: Los receptores son los más efectivos, ganando el 53.7% de sus apelaciones.
- Bateadores en desventaja: Solo logran revertir la decisión en un 45% de los casos.
- Momentos de tensión: El uso de retos se dispara en conteos de tres bolas y dos strikes (8.2%) y aumenta significativamente a partir de la novena entrada.
Con la implementación de este sistema, MLB busca un equilibrio entre la tradición del arbitraje humano y la infalibilidad de la tecnología moderna, garantizando que los juegos se decidan por el talento de los jugadores y no por una mala apreciación en el plato.
