
Adam Silver impulsa partidos de 40 minutos en la NBA
La NBA evalúa encarar una transformación histórica en la estructura de su juego. Adam Silver, comisionado de la liga, apoya recortar la duración de los compromisos de los tradicionales 48 minutos a solo 40. La propuesta recupera fuerza ante la creciente ola de lesiones que impacta a las principales figuras del torneo.
El periodista Chris Mannix, de Sports Illustrated, reveló en un espacio junto a Rachel Nichols la postura del alto ejecutivo: "Por lo que he escuchado, a Adam Silver le gusta la idea de los partidos de 40 minutos". Esta modificación ajustaría el campeonato norteamericano al estándar de cuatro parciales de diez minutos que rige en la Euroliga, la Liga Endesa y los torneos FIBA.
La plaga de lesiones acelera la discusión
La iniciativa resurge en una coyuntura crítica para la organización. Molestias físicas recientes en figuras como Anthony Edwards, Jalen Williams y Chet Holmgren reabrieron la discusión sobre el desgaste que exige el calendario regular de 82 jornadas más la postemporada.
Restar ocho minutos por choque significaría eliminar 656 minutos de acción por franquicia en la etapa regular, cifra que equivale a retirar más de 13 encuentros completos del calendario actual.
No obstante, Mannix advierte sobre posibles consecuencias colaterales. El ajuste podría perjudicar a los jugadores secundarios, ya que los entrenadores acortarían las rotaciones para mantener a sus estrellas más tiempo en cancha.
Una visión con precedentes y grandes desafíos
El interés del comisionado no es nuevo. En enero de 2025, durante una intervención en The Dan Patrick Show, Silver afirmó de forma directa: "Soy partidario de cuatro cuartos de diez minutos".
En esa oportunidad, el directivo argumentó que los compromisos más breves responden mejor a los hábitos actuales de la audiencia televisiva y homologan el reglamento con el contexto internacional.
Pese al respaldo ejecutivo, la medida enfrenta barreras considerables. El propio Mannix cuestionó la viabilidad económica por el impacto en patrocinios y transmisiones. Además, la reducción alteraría los registros estadísticos y dificultaría la comparación con los récords históricos del baloncesto.
Actualmente no hay una moción formal ni un plazo fijado para implementar la regla, pero el respaldo de Silver reabre una controversia central en la NBA.





