Brutal ataque de los hinchas de la U de Chile y el Independiente
La Copa Sudamericana volvió a mancharse con un episodio de violencia que impactó al continente. Durante el partido de vuelta entre Independiente de Avellaneda y Universidad de Chile, disputado el miércoles, un violento enfrentamiento terminó con decenas de heridos y más de un centenar de detenidos.
El ataque en la tribuna
La tragedia comenzó en las gradas del estadio de Independiente. Barrabravas locales, armados con palos y fierros, irrumpieron en el sector visitante y desataron una brutal agresión contra los hinchas chilenos.
Las imágenes captadas por aficionados muestran a seguidores de la U de Chile acorralados, muchos desnudos y ensangrentados, implorando que cesara la violencia. Dos de ellos, desesperados por escapar, se lanzaron desde lo alto de la tribuna.
Uno de los heridos más graves fue identificado como Gonzalo Alfaro, quien debió ser operado de urgencia en el Hospital Fiorito y permanece en estado delicado. En total, 18 hinchas chilenos fueron hospitalizados por politraumatismos.
Detenidos y suspensión del partido
El saldo de la noche fue alarmante: 125 aficionados de la U de Chile fueron arrestados por atentado y resistencia a la autoridad. De ellos, 101 permanecían bajo custodia, según confirmó la cancillería chilena.
El partido, que estaba 1-1 en el marcador y favorecía a los chilenos por un global de 2-1, fue suspendido al final del primer tiempo. Ahora, la CONMEBOL deberá resolver en sus despachos el futuro de la eliminatoria.
Reacciones internacionales
La magnitud de los hechos generó repudio a nivel político y deportivo.
El presidente de Chile, Gabriel Boric, escribió en la red social X: “Nada justifica un linchamiento. Nada”. Además, ordenó al ministro del Interior, Álvaro Elizalde, viajar a Buenos Aires para asistir a los afectados y exigir responsabilidades.
Desde Suiza, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, también se pronunció: condenó la “impactante violencia” y pidió sanciones ejemplares.
La CONMEBOL, por su parte, emitió un comunicado en el que aseguró estar recopilando información y adelantó que actuará “con la mayor firmeza”, sugiriendo que el club local podría recibir la mayor carga de responsabilidad.
El papel de la policía y las críticas al operativo
Según la versión policial, el conflicto comenzó cuando hinchas chilenos, ubicados en la tribuna superior, arrojaron butacas y objetos contundentes hacia la parcialidad local. También se registraron destrozos en baños del estadio y agresiones contra efectivos de seguridad.
A pesar de ello, la policía decidió no intervenir de inmediato bajo el argumento de “evitar un mal mayor”. Solo se limitaron a advertir a los simpatizantes por los altoparlantes. Esta inacción abrió la puerta para que los barrabravas ingresaran con violencia al sector visitante.
La ministra de Seguridad de Argentina, Patricia Bullrich, cuestionó con dureza el despliegue de la provincia de Buenos Aires, que había asignado 650 agentes. “El gobierno provincial dejó que la violencia se adueñe de la cancha. Se olvidaron de proteger a las familias y a los hinchas de bien”, declaró.
Independiente responde
El presidente del club argentino, Néstor Grindetti, responsabilizó a la parcialidad visitante por los incidentes y confirmó que una comitiva de la institución viajará a Paraguay para exponer su versión ante la CONMEBOL.
Un problema que se repite en Sudamérica
Este hecho no es aislado. En abril, Colo Colo de Chile perdió puntos y recibió una sanción económica tras incidentes en un duelo contra Fortaleza de Brasil por la Copa Libertadores.
En las últimas semanas también se han registrado disturbios en partidos disputados en Uruguay y Brasil con participación de hinchas argentinos.
La advertencia de la CONMEBOL
El organismo sudamericano recordó que los clubes son responsables de garantizar la seguridad cuando juegan como locales. Además, reafirmó su compromiso con la erradicación de la violencia en el fútbol y exigió a las instituciones aplicar medidas más estrictas para prevenir hechos similares.
