
FIFA defiende su plan comercial y responde a UEFA y Concacaf
La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) salió al paso este jueves para frenar la ola de cuestionamientos que generó su iniciativa FIFA Forward Enterprise (FFE). Mediante un nuevo comunicado oficial, el organismo que encabeza Gianni Infantino desmintió de manera categórica que esta propuesta busque mercantilizar el deporte rey o entregar las riendas de su gobernanza a terceros, respondiendo así al rechazo frontal que mostraron la UEFA y la Concacaf.
El ente rector del balompié mundial reconoció las inquietudes que surgieron en el ecosistema futbolístico, aunque lamentó que «la información errónea publicada en los medios de comunicación» haya frenado el diálogo que tenían planificado. Pese a este tropiezo, la institución aseguró que mantendrá las puertas abiertas para que cada asociación miembro tome una decisión informada y basada estrictamente en la realidad de los hechos.
Un mensaje directo a Europa y promesas económicas
En un tono firme, la FIFA lanzó un fuerte cuestionamiento hacia el sector europeo al recalcar que «ninguna entidad puede arrogarse la representación de las 211 asociaciones miembro de todo el mundo». Con esta postura, el organismo defendió que el proyecto solo persigue mejorar el rendimiento comercial de sus competiciones para elevar las ganancias, las cuales volverán directamente a las arcas de todas las federaciones afiliadas.
Para calmar las tensiones económicas, la organización recordó los beneficios directos que traerá el ciclo del programa FIFA Forward (2027-2030), asegurando la entrega de 20 millones de dólares para cada federación. A esto se sumaría el programa opcional Fast Forward, dotado con otros 20 millones e impulsado mediante capital externo, aclarando que esto último no implicará la pérdida de poder para la institución.
Control absoluto y votación democrática
La entidad recalcó que la administración exclusiva sobre los calendarios, los reglamentos y las decisiones de índole deportiva seguirá bajo su mando absoluto. Además, dejó claro que la puesta en marcha de FFE dependerá única y exclusivamente del visto bueno de la mayoría en el próximo Congreso de la FIFA.
«Nadie está vendiendo fútbol. Esto no es algo que la FIFA jamás consideraría», sentenció el organismo, recordando que la iniciativa busca que todas las naciones participen en el crecimiento comercial sin poner en riesgo la esencia de este deporte.
El origen del conflicto
La controversia estalló luego de que saliera a la luz la idea inicial de ceder entre un 20 % y un 30 % de los derechos comerciales a fondos de inversión privados, como Thrive Capital. Esta alternativa provocó una reacción inmediata a nivel internacional: las 55 federaciones de la UEFA se unieron en bloque tras una reunión de emergencia y amenazaron con apartar a sus selecciones de los torneos oficiales si se avanzaba con la privatización comercial, una postura de oposición que también secundó de forma oficial la Concacaf.





