
Rays hunden a los Yankees y acarician el campeonato
La presión cambió de bando en la Serie Divisional de la Liga Americana. Los Rays de Tampa Bay aprovecharon un recital de errores defensivos de los Yankees de Nueva York para llevarse el segundo juego de la serie con pizarra de 5-2, colocándose a una sola victoria de avanzar a la Serie de Campeonato.
Con el madero de Richie Palacios como estandarte y una disciplina táctica envidiable, la novena floridana arrinconó a los "Mulos del Bronx", quienes ahora coquetean con una eliminación que alargaría su sequía de títulos a 17 dolorosas temporadas.
El colapso defensivo de Nueva York
El béisbol no perdona, y el pitcheo neoyorquino pagó los platos rotos de una defensa irreconocible. El abridor Cam Schlittler, fuerte candidato al Cy Young, abandonó el montículo en el quinto episodio tras una emboscada de cuatro carreras de Tampa Bay, facilitada por las pifias del cuadro interior.
El mexicano Jonathan Aranda y el dominicano Junior Caminero encendieron la chispa con imparables consecutivos. Acto seguido, la defensiva de los Yankees se desmoronó: rodados lentos mal calculados, tiros desviados del campocorto George Lombard Jr. y decisiones tardías permitieron que Tampa Bay capitalizara cada oportunidad. Richie Palacios le puso la cereza al pastel con un potente sencillo al jardín central que empujó dos anotaciones y sepultó las aspiraciones neoyorquinas en esa entrada.
"Fue uno de esos juegos en los que los problemas se fueron acumulando. Nos metimos nosotros mismos en una mala situación", admitió con frustración el campocorto Lombard tras el encuentro. De hecho, los Yankees hicieron historia de la mala: se convirtieron en el primer equipo desde 1975 en cometer tres errores durante la primera entrada de un duelo de postemporada.
Un equipo sin egos
Mientras Nueva York sufre la ausencia de su gran figura, Aaron Judge (baja por lesión en la pantorrilla), Tampa Bay demuestra que el trabajo en equipo gana campeonatos. El mánager Kevin Cash destacó la química de su cueva: “Nuestros muchachos son desinteresados. No les importa quién se vista de héroe, solo quieren ganar. Los buenos equipos no dependen de una o dos personas, dependemos de los nueve en el terreno y de todo nuestro cuerpo de lanzadores”.
Y el pitcheo de los Rays le dio toda la razón. El abridor dominicano Freddy Peralta lució sólido durante 4.2 episodios, permitiendo apenas una carrera. El relevo, encabezado por Cam Booser y el candado de Bryan Baker, apagó cualquier intento de rebelión de los bates del Bronx en el Tropicana Field.
La solitaria resistencia de Ben Rice
La única chispa ofensiva para Nueva York llegó desde el madero de Ben Rice, quien despachó dos cuadrangulares en el encuentro, rompiendo el cero de su equipo en esta postemporada. Sin embargo, su esfuerzo fue insuficiente ante el dominio del bullpen local y la peculiaridad del Tropicana Field, que incluso vio cómo un elevado de Spencer Jones golpeaba una pasarela del techo antes de ser atrapado por Victor Mesa Jr. en una inusual jugada de regla.
Ahora, la serie se traslada al Yankee Stadium para un tercer juego de vida o muerte este miércoles. "Tenemos que salir, jugar bien y ganar el primer inning del Juego 3. Lo hemos hecho todo el año y necesitamos hacerlo otra vez", sentenció el mánager Aaron Boone, consciente de que a su equipo se le agotó el margen de error.





