
Suspenden licencia de Tiger Woods por cinco años tras accidente
El legendario golfista estadounidense, Tiger Woods, cerró este miércoles un complicado capítulo legal al declararse culpable de conducción temeraria, tras el aparatoso accidente automovilístico que protagonizó el pasado mes de marzo. La justicia del condado de Martin, Florida, dictó una sentencia que lo mantendrá alejado del volante durante un largo periodo.
En una audiencia que acaparó los focos mediáticos desde primera hora de la mañana, el tribunal ordenó la suspensión de su licencia de conducir por los próximos cinco años y le impuso una multa de 1,000 dólares. El juez a cargo del caso lanzó una severa advertencia al deportista: si llega a manejar un vehículo con el documento suspendido, enfrentará consecuencias mucho más graves que podrían enviarlo directamente a prisión.
Un cambio de rumbo ante la justicia
Woods, quien llegó al juzgado acompañado de su pareja, Vanessa Trump, decidió modificar la declaración inicial en la que se consideraba inocente. Anteriormente, el atleta había rechazado los cargos menores que pesaban en su contra por manejar bajo la influencia de sustancias (DUI) causando daños a la propiedad, así como su negativa a someterse a las pruebas legales correspondientes.
La comparecencia, que originalmente estaba pautada para el 8 de septiembre, se adelantó para agilizar la resolución del caso.
Los detalles de una noche oscura en Júpiter
Recordemos que el incidente ocurrió cuando la camioneta Land Rover del ex número uno del mundo impactó contra un camión con remolque en las inmediaciones de su residencia en la isla Júpiter, provocando la volcadura de su vehículo.
Las autoridades policiales que acudieron a la escena reportaron que Woods mostraba evidentes señales de desorientación y no logró superar las pruebas físicas de sobriedad. Si bien el alcoholímetro confirmó que no había consumido bebidas alcohólicas, los agentes encontraron dos pastillas de hidrocodona en sus bolsillos. Además, el golfista se negó rotundamente a entregar una muestra de orina, lo que complicó su situación legal inicial.
Tras el incidente, Woods tomó la decisión de pausar su carrera profesional en los campos de golf para buscar ayuda médica especializada, recibiendo un permiso judicial para viajar al extranjero y someterse a tratamiento. Desde el mes de junio se encuentra de regreso en territorio estadounidense, intentando retomar las riendas de su vida y, eventualmente, de su carrera.





